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| Zoológico Corporativo |
| Estrategia y Management | |||
| Escrito por Horacio Marchand | |||
| Viernes 08 de Agosto de 1997 11:22 | |||
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En la llamada jungla corporativa se pueden encontrar varios tipos de ejecutivos: pingüinos, conejos, abejas, zorros y leones. La analogía con animales para "categorizar" a ciertos ejecutivos se puede aplicar a cualquier compañía. No importa el tamaño, giro o nacionalidad; o si son compañías públicas o familiares; ni el grado de profesionalismo en su administración. Cualquier empresa que tenga dos o más personas laborando es ya un grupo en interacción. Pingüinos El término de pingüino fue acuñado por J. Acosta, un exitoso ejecutivo de una compañía global, y que ubica a los pingüinos como aquellos ejecutivos que siempre lucen mejor de lo que son. Elegantes, siempre derechitos, y se saben mover cómodamente sobre el gélido clima corporativo. El punto principal que tipifica al pingüino son sus alas; las tiene, pero no vuela. El ejecutivo pingüino maneja las formas, pero carece de sustancia. Sus alas no lo hacen volar. Los pingüinos andan tan bien vestidos que siempre andan de etiqueta. En las juntas con sus jefes, son excelentes presentadores; todas las gráficas a color y todas bien ensayadas. Infelizmente, sus habilidades para explicar filminas se confunden con sus habilidades para manejar grupos y generar resultados. Una presentación, finalmente, sólo es una idea de lo que verdaderamente está pasando. Y para el pingüino, la cosmetología es parte de su actividad profesional. Domina el arte de elaborar y hacer presentaciones con elocuencia. Un pingüino típico tiene a todo su staff trabajando para las presentaciones quincenales, mensuales, etc., hacia los jefes. El "driver" y el motivador principal es el momento de contacto con el jefe. El mercado, la producción, las compras, la cobranza, la competencia y hasta el cliente son menos importantes que las presentaciones al jefe. Conejos Aquí en particular nos referimos al conejo de la prestigiosa pila Energizer. Otra analogía de J. Acosta. El conejo Energizer, si lo recuerdan, es casi una celebridad mundial. Este conejo rosa de anteojos oscuros anda siempre activo, y no cesa de tocar un tambor. Nadie lo detiene. Su objetivo no cambia. Sigue avanzando y cumple con su trabajo. Se aleja de grillas y chismes y se concentra a cumplir. El problema que tiene el conejo es que no necesariamente tiene las cualidades de la presentación. No basta tener sustancia. La forma y la percepción juegan un papel importante en el desempeño profesional. Agreguemos tres tipos más de animales corporativos para completar una foto parcial de la jungla corporativa. Abejas obreras Son tan trabajadoras como el conejo descrito arriba, pero en lugar de enfocarse a su trabajo y cumplirlo cueste lo que cueste, las abejas se dedican a la abeja reina. El objetivo de la empresa es relativo. Todo el trabajo se tiene que hacer para la glorificación y desarrollo del jefe, la abeja reina. Incluso se sacrifican con tal de protegerla. El enemigo de la abeja es todo aquel que esté, real o imaginariamente, en contra de su jefe. Leones Estos soldados corporativos son feroces, directos y auténticos. No se andan tras las ramas. Dicen lo que piensan y sus principios generalmente son pensando en la empresa, y de ahí su fortaleza. Pero como todo, también tienen sus problemas. Hay interesados en que el león deje de rugir. El inconveniente es que en estos tiempos nadie puede hacer nada solo. La capacidad para interrelacionarse con todo tipo de especímenes y colaborar a lo largo y ancho de la organización es clave. Y esto puede traerle cierta dificultad al león. El león típico carece del indispensable arte de la diplomacia y de mano izquierda, además de ser predecible. Zorros Como lo dice su nombre: son zorros. Son indirectos pero eficaces. Conocen bien los hilos que se tienen que mover y los egos que se tienen que inflar. Son sutiles y se mueven tras bambalinas. De repente, todo parece ser como ellos quieren. Los intereses de la empresa no siempre están primero que los del zorro. No se enfrentan directamente y sus enemigos no saben por dónde les va a llegar. En un ambiente zorro, de grillas, este animal se encuentra en su ambiente natural. El problema del zorro típico es que tiende a servirse de la compañía en lugar de servirle a ella y a sus clientes. En un ambiente abierto, el zorro se siente aprisionado. Otras especies Siempre aparecerán especies nuevas: el toro, que se lleva bardas; la avestruz, que esconde la cabeza; la cabra en cristalería; y hasta el diabólico chupacabras. Antes de empezar a ponerle nombre y apellido a los diferentes tipos de animales y antes de etiquetar o etiquetarnos, conviene tener presente lo siguiente: Es muy raro encontrar un espécimen puro. Por lo general son mezclas las que describen mejor a un ejecutivo en particular. La verdadera habilidad se mide en cómo la persona juega diferentes roles según el escenario. Un conejo puede tener más posibilidades en trabajos detallados y precisos que un león; las habilidades de presentación del pingüino pueden ser claves para presentar la empresa a un Banco; mientras que el zorro puede ser bueno para checar competencia, etc. En función de lo anterior, ya se puede esbozar al ejecutivo perfecto: que se vea bien como el pingüino; enfocado como el conejo; leal al jefe como las abejas a la reina; directo y audaz como el león; y astuto y sutil como el zorro; pero siempre y cuando se eliminen las partes negativas que cada animal implícitamente tiene. En medio del zoológico corporativo, nos gustaría cerrar con un frase del humanista Joseph Campbell: "el máximo privilegio de toda una vida es ser uno mismo".
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