Hoy te recomiendo
-
Nostradamus
¿Cuánto valdría un Nostradamus de negocios para las empresas? ¿Alguien que adivine el... -
Punta de Lanza
La oportunidad sigue siendo el soplo divino de las empresas. La punta de lanza, el... -
Motivos Ocultos
Hay motivos que parecen imponerse sobre la voluntad de las personas. La gente sigue... -
Compra mágica
El niño todavía no cumple 10 años y ya es un ejemplo vivo de comportamiento del consumidor.... -
Pecado 5: Unidimensionalidad
Heráclito, desde del período clásico, descubrió una de las leyes más intrigantes de la... -
Midiendo Medidas
La medidas tradicionales de éxito tienen que seguirse cuestionando. No todo puede medirse o...
Recomendaciones de Usuarios
Busca por palabra clave
Artículos Relacionados
Regístrate y obtén contenido exclusivo
| ¿Esfuerzo o Logro? |
| Estrategia y Management | |||||||||||
| Escrito por Horacio Marchand | |||||||||||
| Viernes 27 de Noviembre de 2009 11:21 | |||||||||||
|
Aunque duela: el esfuerzo no necesariamente te lleva al éxito. Hay gente que trabaja poco y le va muy bien; hay gente que "se la parte jalando", se levanta temprano, le da duro 12 ó 14 horas diarias y se queda así por décadas sin realmente avanzar. La promesa pareciera ser: si trabajas duro, te va a ir bien y cada quien tiene lo que se merece. Pero cuando esto no ocurre, cuando a los "malos" les va mejor que a los "buenos", el argumento hasta se convierte en uno de justicia divina: cuando fallezcan aparecerán en el infierno, y estos otros en el cielo. Incluso se llegan a considerar cuentas tipo karma, donde si no es en esta vida, será en la siguiente donde cada quien reencarnará según sus logros o su merecido. Los griegos, que luego sirvieron de inspiración a la filosofía de Nietzsche, lo registraron en sus mitos, en sus obras de teatro, en sus historias y leyendas: la vida no es justa, la vida simplemente es. No hay una correlación lineal entre el esfuerzo y el resultado y Vilfredo Pareto, un sociólogo franco-italiano del Siglo 19, lo comprobó estadísticamente, el 20 por ciento de nuestro esfuerzo (trabajo, clientes, productos que ofrecemos, trabajo de los empleados) genera el 80 por ciento de los resultados (logros, ventas, utilidades, entregables). De igual manera, el 20 por ciento de las causas provocan el 80 por ciento de nuestros problemas. Es fascinante la Ley de Pareto, separa las causas mayores (las pocas vitales) de los efectos menores (los muchos triviales). A donde volteas se aplica la concentración estadística hacia uno de los polos; existe en la naturaleza, existe en las empresas y existe en nuestras vidas. Entonces ¿por qué no nos obsesionamos en detectar ese 20 por ciento que define al 80 por ciento? Ésta debería ser la búsqueda diaria, la gran meta anual, la pesquisa de los líderes organizacionales. ¿Qué pasaría si al detectar el 20 por ciento de alto impacto, le metiéramos la energía y los recursos que se invierten en el 80 por ciento restante de bajo impacto? Si, por ejemplo, ¿al 20 por ciento de los clientes más rentables se le asignara más recursos que al 80 por ciento de los clientes menos rentables?, ¿si realizáramos innovaciones adyacentes alrededor de los productos más exitosos?, ¿si le metiéramos más tiempo a aquello en lo que somos realmente buenos en lugar de dilapidar el 80 por ciento de los recursos en cubrir debilidades? Naturalmente que habrá consideraciones de tipo cualitativas, pero parece haber un bloqueo adicional, una ley que trabaja exactamente en contra del enfoque a los esfuerzos de alto impacto: la Ley de Parkinson, que nos dice que la gente, los recursos y las circunstancias se adaptan de manera intuitiva para sacar el trabajo cuando se requiera, independientemente del tiempo asignado en un principio. Cyril Parkinson publicó en 1955 un ensayo que "prueba" su ley basándose en la naval británica donde graficó el crecimiento de su aparato burocrático, al mismo tiempo que sus responsabilidades y logros disminuían. La tesis es que si el "horario debido" es de las 9:00 a las 19:00 horas, las personas las llenarán de actividades para "estirar" el trabajo: juntas largas y tediosas, tiempo innecesario en el teléfono, réplicas de correos electrónicos intrascendentes, rituales no ligados a resultados. Y esto me lleva a otra ley que abiertamente afirma que la productividad incluso disminuye al allegarse de mayores recursos e inversiones. La Ley de Rendimientos Decrecientes (también conocida como la de proporciones de factor variable) es una de las favoritas de los economistas. Establece que al incrementarse en cantidades iguales un factor variable, al mismo tiempo que otros factores de insumo se mantienen constantes -ceteris paribus- llegará el punto donde a cualquier adición del factor variable resultará en una tasa menor de retorno y el producto (output) marginal físico inevitablemente caerá. Estas tres leyes nos llevan a considerar otra forma de pensamiento contraintuitivo y cambiar el paradigma: Si buscas trabajar menos y ganar más, y te pones fechas y metas concretas alrededor de este objetivo, te verás esforzado a: 1.- Descifrar a ese 20 por ciento del esfuerzo que genera el 80 por ciento de los resultados. 2.- Cambiar tu asignación de recursos y llevar energía de los esfuerzos de bajo impacto a los de alto impacto. 3.- Delinear cursos de acción estratégicos, no sólo para tí en lo personal sino al resto de la organización, y establecer prioridades. Esto no está mal, y me hace recordar a un viejo amigo armenio-americano, Harry Nizamian, que cuando llamaba por teléfono siempre me preguntaba, "¿estás trabajando duro o estás ganando dinero?". Artículo leído: 2344 veces. Te invitamos a participar opinando en la sección de Comentarios (3)
![]()
Tito
said:
|
|
Work smart, then hard este es el slogan de nuestro amigo regio y twittero @jorgeavilam... y va muy de acuerdo con la opinión de lo aqui planteado... gracias por compartir estos pensamientos, realmente necesitamos romper esquemas para salir adelante,Horacio. atte. Roberto @rcjp |
|
MONICA AGUILAR RUIZ
said:
|
Creatividad VS Eficiencia Horacio, igualmente gracias ayudarnos con tus asesorías, yo he recomendado ampliamente tu página y reenviado tus artículos,,, Si ahora en muchas empresas se aprovechan de la crisis y amplian los horarios de trabajo,,,, con más responsabilidades y el mismo sueldo o aumentos no acordes a las funciones agregadas a tu puesto,,,,,,,,,, creando un ambiente de miedo , rabia , decepción y negatividad. Y está comprobando que cuando sentimos " EMOCIONES NEGATIVAS" se ven limitadas nuestras capacidades de inteligencia y creatividad, además de disminuir la motivación. Si es importante un lider administrador que cuide los gastos, operando con menos personal , o con personal más barato y ,, pero por otro lado es importante un lider que no sea solo administrador,, si no que eleve la facturación y traiga nuevas innovaciones a la empresa, este como has dicho en el articulo de Dionisio( el Dios del pisto), lo he comprobado, es altamente desordenado,, inestable en muchas ocasiones,,,etc. muy criticado por el administrador,,, pero muy innovador. |
|
| < Anterior | Siguiente > |
|---|






