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| La Bella y la Bestia |
| Estrategia y Management | |||
| Escrito por Horacio Marchand | |||
| Viernes 08 de Enero de 2010 00:00 | |||
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Es bella y es bestia: así es tu empresa. Para los dueños que operan su propia compañía, nada mejor para saber si son buenos para ejecutar una estrategia que un comienzo de año. Es justamente en estas fechas donde se arranca la nueva estrategia, se clarifican propósitos y se ponen nuevas metas. Pero la empresa no se va a dejar tan fácilmente que la cambies. Así como las dietas se rompen y los viejos hábitos se imponen, la empresa se aferra a su trayectoria, se amarra en su inercia y se resiste a ser manejada. Y a final del año verás si la bella -ésa compañía que tantas satisfacciones te ha dado- se convierte en una bestia indomable; verás si pudiste conseguir los objetivos planteados o si la empresa se negó y acabó por imponer su santa voluntad. Es que tu compañía tiene vida propia y parece, más bien, que te maneja a tí y no tú a ella. Cuando llamas por teléfono preguntas: "¿qué se ofrece, quién me llamó, ocurrió algo?"; si sales de viaje no te deja descansar y te hace sentir culpable, por lo que te obliga a tocar base a ver cómo está; insistes te envíen, todos los días, los reportes de sus signos vitales: ventas, gastos, utilidades; si sigues de viaje, la compañía se inventa algo para llamar tu atención y provocar una situación urgente que requiera la atiendas personalmente. Tu compañía es un sistema vivo que tiene sus propias reglas, rituales, historias. En la amalgama de directores, gerentes, empleados, mercado, competencia, proveedores, economía, se convierte en un sistema único, ordenado y consistente; por más caótico que te parezca en la superficie. Conviene entonces considerar a las siguientes formas de estrategia: Estrategia espontánea.- Ésta es la estrategia por default, la que está vigente pero que es tan cotidiana que no se ve. No está articulada y, por lo mismo, es inconsciente. Si la estrategia espontánea no la haces consciente, entonces no sabrás lo que te ha hecho exitoso y no podrás replicarlo. Además, cuando el momentum se erosione te sentirás perdido. Estrategia por diseño.- Hay tres configuraciones a diseñar: la externa, que especifica ofertas, canales y clientes; la interna, que corresponde a los procesos y a la integración de la cadena de valor, y la "química", o el acomodo entre las dos, que finalmente determina el éxito o fracaso de la misma. Estrategia híbrida.- Esta estrategia busca simultáneamente explotar la trayectoria actual, hacer la operación eficiente, optimizar rentabilidad, al mismo tiempo que explora sistemáticamente el rumbo a seguir a base de experimentos pequeños y rápidos. Idealmente la estrategia por diseño debería montarse de la estrategia espontánea (si es exitosa) y catalizarla. Finalmente, los dueños de negocio que no reconozcan que el negocio tiene vida propia, que impone sus propias reglas y que procura la prevalencia de la burocracia y el sistema, sobre la meritocracia y el individuo, será difícil que la pueda impactar. Un sistema no puede ser impactado favorablemente sin un enfoque abierto y multidimensional. Por ejemplo, si te vas por rentabilidad, sacrificas liquidez; si quieres un portafolio de productos de margen alto, inhibes el crecimiento; si buscas eficiencia solamente, pierdes flexibilidad y caes en implosión; si buscas innovación constante, pierdes eficiencia y caes en explosión. En todo caso, siempre es tiempo de definir el rumbo competitivo, establecer un objetivo medible, clarificar cómo y con qué recursos se va a lograr, alinear recursos y medir. Suerte y éxito integral en el 2010. Artículo leído: 1350 veces. Te invitamos a participar opinando en la sección de Comentarios (0)
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