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En la Napster
Oportunidad, Innovación y Crecimiento
Escrito por Horacio Marchand   
Viernes 04 de Agosto de 2000 10:40
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Algunos le llaman delito, porque consideran que el compartir y bajar música utilizando Internet es un robo de propiedad intelectual. Otros piensan que la tecnología simplemente rebasó a la legislación y que lejos de impactar negativamente las ventas de música, las incrementa.

 

 

 

Duro golpe está recibiendo Napster. Sus jóvenes fundadores están enfrentando una demanda millonaria interpuesta por las disqueras tradicionales. Y esto está sacudiendo a toda la industria y en cierta forma al mundo.

El modelo de Napster es bastante sencillo. Utilizando el formato MP3 -que equivale al .doc de word o al .xls de excel- desarrolló un programa que centraliza listas de canciones en la computadora de cada persona que se suscribe y las pone a la vista para que los usuarios escojan.

Una vez seleccionada la canción, se hace el download y listo. Es un esquema de dando y dando.

Este modelo en terminología de Internet podría calificar como un P2P -peer to peer- en español algo así como de colega a colega o de igual a igual. Se diferencia un tanto del C2C -consumer to consumer- que se da en portales de subastas tipo E-Bay y DeRemate, en el sentido de que en el P2P los que interactúan comparten un interés específico y no necesariamente involucra comercio.

Independientemente de la terminología, Napster es un fenómeno. Aunque como muchas empresas de Internet todavía no ganan dinero, sus ejecutivos aseguran que para allá iban y que 25 millones de usuarios son un buen comienzo.

El asunto de bajar música de Internet se convirtió en fiebre. Es un ejemplo perfecto de Marketing Viral: cero publicidad y gasto de ventas, mucho word of mouth y referencias directas.

Napster ofrece el equivalente a un CD personalizado. Como se le llame: Marketing de Segmento de Uno; Marketing Personal; Marketing de Huella Digital, nadie tendrá un CD igual al de otra persona. Esto es el futuro.

Las posiciones.

En un extremo, está la posición de que Napster está infringiendo derechos de autor y que está fomentando la piratería; y que toda piratería daña ventas, punto. La RIAA estima que el intercambio "a la Napster" le ha costado a la industria aproximadamente 300 millones de dólares de ventas perdidas.

En el otro, está la posición de que Napster facilita que la gente conozca nuevos grupos, cantantes y canciones; y que lo natural es que si le gusta se vaya a comprar el CD, incrementando así las ventas totales de la industria.

Veamos algunos datos que refuerzan esta última postura.

Hollywood Cyber Dialogue reportó que los adultos que entraron a buscar contenido musical se incrementó en un 48 por ciento de diciembre de 1999 a marzo del 2000.

No todos los usuarios van a Napster por el hecho de que sea gratis. Casi el 60 por ciento de ellos dijo que estaría dispuesto a pagar 15 dólares mensuales por el servicio (échenle, 15 millones de usuarios a 15 dólares al mes).

Respecto a los archivos MP3 que podrían permanecer en el disco duro de las PC's, aparentemente los usuarios de Napster ni siquiera guardan las canciones que bajan. Una investigación asegura que el 72 por ciento de los estudiantes que lo usan han guardado menos de 10 canciones. Esto da la idea de que lo utilizan como una rockola personalizada, no necesariamente para sustituir la compra del CD.

Otro estudio hecho por Digital Media Association afirma que accesar material digital en lugar de satisfacer totalmente al cliente lo incita a comprar el material. En su estudio, 67 por ciento de los encuestados habían bajado material digital, y de ellos, el 66 por ciento dijo que habían comprado un CD o cassette con la canción que les había gustado.

¿Viva el mercado?

Aún en el caso de que Napster fuese orillado a cerrar, la tecnología no se muere. Además sus competidores o clones estarían de fiesta.

En Download.com (un site especializado en ofrecer software "bajable"), el archivo más bajado a finales del julio del 2000 fue ScourExchange.

Scour es uno de los posibles sustitutos de Napster, ya que cuenta con una ingeniería sólida para soportar el modelo. Por ejemplo, en una semana tiene un promedio de 25 mil usuarios en línea, pero se ha dado que en un solo día lleguen a reunir a casi 60 mil.

Una ventaja adicional de Scour es que no sólo se comparten MP3s, sino otros formatos de sonido, video e imágenes.

Otras opciones aparte de Scour Exchange son Gnutella, CuteMX, iMesh y Audiognome. La percepción general de cada sitio es: Napster, el mejorcito, pero puede cerrar; Scour, es bueno, pero no tan popular (si cierran Napster, entonces sí); Gnutella, tiene algunos "bugs" y desaprovecha muchos de los recursos de un modem (o sea baja las canciones más despacio que los otros programas); iMesh, funciona bien con modems, pero no tiene buenos servidores que lo respalden.

Un site con más viabilidad a la luz del conflicto actual es Emusic.com, que cobra una mensualidad fija por downloads ilimitados de canciones.

El futuro.

La batalla legal entre las industrias "viejas" de cinematografía, musical o noticiosas contra tecnologías emergentes que permiten el intercambio ilimitado de contenido digital apenas comienza. El mundo está atento al precedente que pudiera marcar Napster.

¿Y la solución?

Una posibilidad es que los grandotes compren a Napster y que redefinan el modelo de negocio. De ser así, esto confirmaría la noción de que con frecuencia el mundo parece avanzar más cuando se pide perdón que cuando se pide permiso.

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