Acción sobre pensamiento

 La ejecución es la clave de la competitividad.


Imaginemos un continuo: a la extrema izquierda está la empresa que hace mucha investigación, que piensa cada situación hasta que incurre en parálisis por análisis, que para tomar una decisión se la pasa masajeando los mismos temas una y otra vez; a la extrema derecha está la empresa que actúa de más, que está atrapada en un sinnúmero de iniciativas, que rara vez se detiene a pensar, a estrategizar.

Obviamente ninguno de los dos extremos es recomendable y lo ideal es mezclarlos; pero hay enseñanzas que se pueden generar si mantenemos ese continuo en la mente y lo interesante es ubicar si nuestra empresa está más a la izquierda o a la derecha.

Si se obligara a una compañía a escoger entre los dos extremos, se tendría que recomendar ser una compañía "activista" sobre una "pensadora". El mundo nos premia por lo que hacemos; no por lo que pensamos, ni por lo que sentimos y peor aún, ni siquiera por lo que somos.

A la velocidad que el mundo de los negocios se desarrolla, se puede quedar obsoleto más rápido de lo que uno se puede dar cuenta. De la noche a la mañana aparecen competidores que antes ni siquiera se registraban en el radar.

La empresa con capacidad de ejecución desplaza a la empresa que sólo tiene capacidad de pensamiento.


Texto generado sin IA

 

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