El corazón de la estrategia
Los negocios se mueven con oportunidades y ese debe ser el corazón de la estrategia.
Es una tragedia que, típicamente, nadie en la organización está buscando la nueva oportunidad. La mejor gente la tienen solucionando problemas y las áreas de planeación estratégica están dominadas por financieros que filtran las posibilidades estratégicas bajo modelos e indicadores diseñados para negocios en marcha. Pero, cuando se trata de exploraciones e interacciones estratégicas nuevas, esos filtros son imposibles de satisfacer.
La empresa requiere de un sistema nervioso activo, sensible, intuitivo, que esté recogiendo constantemente del mercado las tendencias, modas, cambios estructurales, tecnológicos y de modelos de negocio.
Este sistema de detección alimenta a la compañía y le insinúa, le propone o le demanda nuevos rumbos a explorar, pilotear, experimentar y lanzar.
Conviene resaltar que una cosa es el sensor que detecta, descubre y anuncia, y otra la seriedad e importancia que la empresa le da al descubrimiento.
Lo ideal es que se enlisten los escenarios a explorar viéndolos como un inventario de oportunidades que tiene que analizarse, opción por opción, bajo dos criterios: el tamaño del impacto que podría traer al negocio y la facilidad y costo para implementarla.
¿Cómo está tu inventario de oportunidades?
Texto generado sin IA
Si esta reflexión resonó contigo, tengo un curso en línea que podría acompañarte a profundizar en los conceptos.