El reto de la sombra

“A la hora de las decisiones, el complejo va por delante”. 


El mayor reto de la especie humana es, sin duda, el ego. Se podría argumentar que la formación del ego es un proceso indispensable para que el humano sobreviva; el problema es que un ego desproporcionado compromete a la lucidez y afecta la toma de decisiones.

El ego prefiere defenderse y tiende a guardar aquello no le gusta o le genera ansiedad, en un lugar que en términos psicológicos se denomina: la sombra. Ahí se acumulan envidia, sentimientos de inferioridad, impulsos violentos, sexuales, etcétera; además de las partes ignoradas o no desarrolladas de una persona.

La sombra no nos deja desarrollar nuestro lado creativo, ni incorporarlo a nuestra vida cotidiana. En cierta forma nos tiene atados y se encarga de sabotear, bloquear, frenar. 

Todos tenemos un grado u otro de sombra y complejos; es imposible no tenerlos. La energía de la sombra no desaparece, está “guardada” lista para manifestarse en diferentes situaciones.

Considero que las herramientas básicas para controlar el ego son la humildad y el autoconocimiento. La humildad actúa como una fuerza reguladora que nos ayuda a poner las cosas en perspectiva, aprender de los demás y de nuestras experiencias. 

Conviene estar atentos a nuestras propensiones y polaridades, tomar conciencia de nuestras limitaciones y de lo fácil que es caer en arrogancia.

Mientras no reconozcamos esa fuerza interna que opera en automático, seguiremos confundiendo reacción con elección.

Solo aquel que se conoce puede aprender, adaptarse y crecer.


Texto generado sin IA

 

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