¿Hacia arriba o hacia abajo?
La estrategia empieza construyendo una propuesta de valor única.
Todas las empresas están en una carrera, hacia arriba o hacia abajo. Las carreras para arriba: ventas incrementales, márgenes altos, creciente participación de mercado. Las carreras para abajo: guerras de precios, competencia férrea, disminución de márgenes de comercialización, baja en ventas.
Infelizmente, lo que típicamente ocurre es que las empresas se van dejando atrapar crónicamente por la carrera a la baja. Carentes de imaginación, despistados de la relevancia de su propuesta de valor y operando de modo reactivo, no saben qué hacer y la aversión al riesgo se apodera de los directivos.
En medio del caos de competir por precio suele olvidarse algo fundamental: para ser líder en precio, tienes que ser líder en costos; es decir, si vas a competir por precio, tu modelo de negocio debe estar centrado en reducir costos y gastos, lo que implica una revisión completa de la estrategia.
En mi opinión, el objetivo de toda empresa debería de ser, el crear un monopolio de valor; configurándose y apuntado alrededor de un segmento meta claramente identificado; más vale ser único que ser mejor.
Existen formas infinitas para diferenciarse. Se puede innovar por alguna dimensión específica del producto, por beneficios funcionales o emocionales. También puedes diferenciarte por canal, por tipo de cliente o segmento, por geografía, por servicios asociados, comunicación, empaque, tecnología, etcétera.
Es como un rompecabezas que se va conformando, al tiempo que se busca conocer cada vez más, con cada interacción, al mercado meta y desplazarse consistentemente hacia vínculos más emocionales y de marca.
Pocas cosas más bellas que un monopolio de valor construido sobre una propuesta de valor diferenciada.
Texto generado sin IA
Si esta reflexión resonó contigo, tengo un curso en línea que podría acompañarte a profundizar en los conceptos.