Vocación y destino
“El éxito económico no garantiza el desarrollo individual”.
Para aquellos de nosotros que nos encontramos buscando un sentido y luchando entre seguir el camino establecido o elegir nuestros propios caminos, la historia de Perceval puede ser un vehículo instructivo para examinar la idea de "vocación".
Perceval fue un joven criado por su madre en el aislamiento del bosque, lejos del mundo, para protegerlo del destino trágico que sufrieron su padre y hermanos, quienes murieron en batalla.
Un día, tras toparse casualmente con caballeros del rey Arturo, queda profundamente impresionado, siente una pasión inexplicable y decide abandonar su hogar para convertirse en uno de ellos. Sus inicios como caballero están marcados por torpezas, pero terminó por aprender que la grandeza no radica en la destreza técnica ni en seguir las reglas al pie de la letra.
La sociedad contemporánea, nos ha llevado a abandonar la idea de tener un sentido de destino o una vida creativa en favor de ser productivos y eficientes. La intuición y la vocación han sido reemplazadas por hechos duros y búsqueda del éxito medido en términos económicos.
Tal vez estamos sobreestimulados e incapaces de reconocer las señales o no nos atrevemos a explorarlas, pero vivir tratando de encajar en el sistema resulta agotador y estéril.
Atrévete a escucharte, no calles la voz interior. Puedes posponerla o ajustarla, pero no la entierres porque te entierras a ti mismo con ella.
La vocación no aparece en la comodidad, aparece cuando algo nos inquieta.
Texto generado sin IA
Si esta reflexión resonó contigo, tengo un libro que podría acompañarte a profundizar en los conceptos.